Alerta máxima en el norte bonaerense: el “Super Niño” amenaza con una crecida histórica del río Paraná

10 de Julio 2026

La llegada de El Niño en último trimestre del año empieza a preocupar. En Zárate, el intendente anticipó un escenario alarmante.

El norte de la provincia de Buenos Aires se encuentra en estado de máxima alerta ante las proyecciones meteorológicas que anticipan la llegada de un fenómeno de “El Niño” de una virulencia inédita. El intendente de Zárate, Lisandro Matzkin, encendió las alarmas al advertir sobre una posible crecida del río histórica, con niveles que no se registran en la zona desde hace más de 30 años.

Según reflejó Corré la Voz, ante la gravedad de los pronósticos, el municipio ya trabaja en un diagrama de prevención junto a fuerzas de seguridad y fuerzas armadas para coordinar posibles operativos de asistencia y evacuación.

La preocupación de Matzkin radica en la magnitud de la masa de agua que se desplazaría por la cuenca del Paraná. Según el jefe comunal, si para agosto se confirman las previsiones actuales, el municipio deberá tomar medidas drásticas para preservar la vida“Vamos a empezar a pedirle al vecino que va a haber un momento donde va a tener que irse de su vivienda”, sentenció el intendente, subrayando que este fenómeno abarca a toda Sudamérica y requiere una preparación anticipada de al menos tres meses.

La magnitud de lo que se avecina encuentra su única comparación histórica en el siglo XIX. Expertos como Rodrigo Rodríguez Tornquist señalan que este episodio de “El Niño” es mucho más pronunciado que los recordados de 1997 o 2015, asemejándose únicamente en escala al ocurrido en 1877-1878. Mientras que una anomalía tradicional del Niño oscila entre los 2 y 3 grados de temperatura por encima de lo normal, los modelos actuales reportan zonas con anomalías de entre 5 y 7 grados, un escenario que la ciencia califica como “contundente” y “desafiante”.

Si bien existe consenso científico sobre el desarrollo de este “Super Niño”, aún persiste la duda sobre dónde descargará con mayor intensidad. El ingeniero en recursos hídricos Hugo Rorman explicó que, aunque hay más de 30 modelos que confirman el fenómeno, recién para julio o agosto se tendrá una definición clara sobre qué zonas sufrirán las mayores lluvias, ya sea la pampa húmeda, el litoral argentino o las cuencas en Brasil y Paraguay.

A pesar de esta incertidumbre, las estadísticas son implacables: el 90% de estos fenómenos derivan en grandes precipitaciones o crecidas extraordinarias del río Paraná. Se estima que el pico del impacto en nuestra zona se sentirá entre octubre y febrero, lo que obliga a los municipios a revisar sistemas de drenaje, canales y estaciones de bombeo de manera urgente. La recomendación de los especialistas es clara: no paralizarse por el miedo, pero sí prepararse para un evento climático que podría redefinir los registros históricos de la provincia.