Moreno: viuda, construye sola la habitación de su hija como regalo de su cumpleaños de 15
29 de Junio 2026
Johanna, de 32 años, enviudó cuando la nena tenía 9. Con sus ahorros y el oficio que le heredó su papá, levanta las paredes con sus propias manos para cumplirle el sueño previo al 9 de agosto.
En el corazón del oeste del Conurbano, cada baldosa colocada y cada hilada de ladrillos cuenta una historia de superación absoluta. Johanna, una joven mamá de 32 años que vive en el barrio Cortejarena, en la localidad de La Reja (partido de Moreno), se transformó en el orgullo de sus vecinos tras cargarse al hombro, de manera completamente solitaria, la ampliación edilicia de su casa.

¿El motor de semejante esfuerzo? Un objetivo contrarreloj e impostergable: terminar el cuarto propio para su hija Brisa antes del próximo 9 de agosto, la fecha exacta en la que la adolescente celebrará su esperada fiesta de 15 años.
En una emotiva entrevista brindada a la señal televisiva C5N, Johanna abrió las puertas de su hogar y relató las duras vivencias familiares que las empujaron a encarar esta obra a pulmón: «El papá de mi nena falleció cuando ella tenía 9 años. Si bien teníamos un proyecto a terminar, nos dejó con un living, un baño y un comedor”.
En la actualidad, tanto la mamá como la adolescente comparten las pocas dependencias operativas de la planta baja. Con el cambio de etapa, el deseo de la joven de tener intimidad y un espacio propio se volvió prioridad. «Quiero darle ese sueño antes de su cumpleaños», remarcó con firmeza la mujer, a quien la comunidad digital puede encontrar y contactar en las redes sociales a través de su cuenta de usuario @shohamunoz.
Moreno: el amor de Johanna, la mamá albañil
Para Johanna, la cuchara de albañil y el nivel no son herramientas desconocidas. Los secretos de la construcción los heredó directamente de su papá, un saber popular que lleva arraigado en la sangre desde que era una nena y ayudaba a sus hermanos a refaccionar la vivienda familiar donde se crió. «Mi papá me dio la seguridad de tener esa idea», rememoró con gratitud.

A pesar de que nunca se ganó la vida como albañil profesional, esa sólida base técnica, combinada con los ahorros que logró juntar tras años de esfuerzo como playera en diferentes estaciones de servicio, le dieron el impulso para comprar los cerámicos, levantar las paredes de material y acopiar los elementos estructurales para el techo.
La vecina de Moreno demostró una viveza criolla admirable a la hora de hacer rendir el dinero y achicar los costos de la mano de obra pesada. «Yo hacía las estructuras de la casa, la base con hierro y hormigón. Les decía: ‘¿Cuánto me cobrás?’. Me decían $500 mil, y yo les retrucaba: ‘¿Y si te hago la base yo?’. Ahí me bajaban a $200 mil», detalló con picardía sobre las charlas técnicas que mantenía con los techistas de la zona.
Su padre, quien actualmente se desempeña en una empresa de mantenimiento y sufre las complicaciones físicas de una hernia de disco, ya le pidió una mano para realizar unos arreglos en su propia vivienda; una gauchada que Johanna asumió que cumplirá con gusto a modo de devolución, pero recién cuando logre terminar de techar el espacio de Brisa.
Para lograr coronar la meta antes del 9 de agosto, el lomo y el sudor de Johanna ya no dan abasto y se necesita de la solidaridad de los y las bonaerenses. Si bien la joven madre ya pudo adquirir los cerámicos para el piso, las placas del cielorraso y contó con la ayuda de una donación de pintura para las paredes, todavía le resta conseguir lo más grueso del corralón.
Fuente//Zonales.com






